Nuestras Raíces Cuáqueras

Los fundadores del Centro de Amigos para la Paz en San José tuvieron una misión. Deseaban investigar, dar a conocer y ayudar en la eliminación de las causas de guerra y violencia. Querían facilitar entendimiento humano por la búsqueda hacia resoluciones no violentas a los problemas personales, comunes, sociales y políticas de la humanidad. En fin, querían promover la paz.

Este deseo para la paz es una característica inherente del cuaquerismo. Desde el fundamento del cuaquerismo en el siglo diecisiete, los cuáqueros han creído que las ceremonias elaboradas, los rituales y el dogma tanto como una clase sacerdotal y iglesias formales no son necesarios para que la persona tenga un directo acceso espiritual al Dios y la paz. Su previo estilo poco ortodoxo dirigió hacía su persecución inicial en Inglaterra y luego en América colonial (en lo que ahora es EEUU). Sin embargo, sus métodos no violentos y su respeto por los marginalizados han apoyado a promover cambios sociales a lo largo de los últimos siglos. Estos cambios incluyen su rol en luchando para la abolición de la esclavitud, el tratamiento justo de americanos nativos del norte, el sufragio universal, la reforma de la cárcel y mejoramiento en los hospitales en Estados Unidos.

En 1950, un grupo de cuáqueros quienes no deseaban vivir jamás en un país con fuertes características militaristas y quienes no querían un mayor parte de sus impuestos dirigidos a gastos militares, se mudaron desde Estados Unidos a Monteverde, Costa Rica. Estos emigrantes querían vivir en un país que invertía sus recursos en servicios sociales como salud y educación y no gastos militares.

Luego, en 1980, miembros del grupo de oración cuáquero de San José y otros centroamericanos y norteamericanos, incluyendo miembros del grupo original de los cuáqueros en Monteverde, empezaron reunirse para intentar de desarrollar y conseguir la visión, la misión y fondos necesarios para un “Centro de Amigos Cuáqueros para la Paz” en San José. En noviembre de 1983, el Centro fue oficialmente fundado. Desde entonces, los empleados y voluntarios del Centro de Amigos para la Paz han apoyado la paz y la justicia por foros, charlas, talleres y manifestaciones, muchas veces en colaboración con otros grupos sociales.

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